segunda-feira, 1 de agosto de 2011

Frases de San Vicente de Paúl


Vicente De Paúl, Frases


Ficha del Artículo

Autor: . • Este artículo contiene 6555 palabras. • Categorías: Conferencias de VP (Vols 3 y 4)Etiquetas: Abelly, Lambert, San Lázaro, Túnez • Publicado el Lunes, 1 de febrero de 2010 por Javier F. Chento.

Estas frases están sacadas de Louis Abelly, La vie du venérable serviteur de Dieu Vincent de Paul. Paris, Florentin Lambert 1664.

01. ORDEN EN LA CARIDAD

Ante la ayuda prestada a los pobres de Châtillon:

Les han hecho un beneficio muy grande, pero se trata de una caridad que no está bien ordenada. Esospobres enfermos se verán de repente con demasiadas provisiones; parte de ellas se estropearán y se perderán; y luego volverán a caer en la misma necesidad de antes (I,46).

02. HUIR DE LAS NOVEDADES

Decía que el espíritu humano es inquieto y tornadizo, que los espíritus más vivos y más listos no siempre son los mejores, si no observan la debida cautela; y que caminan con toda seguridad los que no se apartan del camino trillado por los sabios (I,75).

03. CALMA

Decía que su experiencia le había demostrado muchas veces que fracasan los asuntos que se han llevado con precipitación (I ,76).

04. CARIDAD: ACTITUD FAVORABLE

Decía que hay personas que siempre piensan bien del prójimo, en cuanto se lo puede permitir la verdadera caridad, y que no pueden ver la virtud sin alabarla, ni a las personas virtuosas sin amarlas.

05. CRISTOCENTRISMO

Nos ha dejado sin pensarlo un compendio y un retrato de las perfecciones de su alma, algo así como su lema particular, en aquellas palabras que brotaron un día de la abundancia de su corazón: «Nada me agrada sino en Jesucristo» (I,78).

06. EJERCICIOS DE LOS ORDENADOS: REMEDIO A LA SITUACION DEL CLERO

«Señor obispo, ésa es una idea que viene de Dios; ése es el medio más excelente para ir poniendo poco a poco al clero de su diócesis en el buen estado» (I,118).

07. OBISPO: EXPRESION DE LA VOLUNTAD DE DIOS

El padre Vicente no dejó de hacer lo que le había prescrito aquel prelado, pues decía que estaba más seguro de que Dios le pedía aquel servicio por haberlo oído de la boca de un obispo que si se lo hubiera revelado un ángel (I,118).

08. DESTINO DEL CUERPO

Uno de estos días enterrarán al miserable cuerpo de este viejo, y quedará convertido en cenizas y lo pisaréis con los pies (I,252).

09. JUICIO SEVERO SOBRE SU VIDA

Hablando de su edad decía:

«Hace muchos años que estoy abusando de las gracias de Dios: Heu mihi quia incolatus meus prolongatus est (1). ¡Ay, Señor, es ya demasiado largo el tiempo de mi vida, pues no me enmiendo y mis pecados se van multiplicando con el correr de mis años!

¡Tú me dejas abandonado, Dios mío, mientras te llevas a tus siervos! Soy como esa cizaña que estropea el buen trigo que tú tienes que recoger; estoy ocupando inútilmente la tierra, ut quid terram occupo! En fin, Dios mío, que se haga tu voluntad y no la mía» (I,252).

10. MISIONERO: CARTUJO Y APOSTOL

Decía que la vida de un misionero debía ser la vida de un cartujo en casa y la de un apóstol en el campo y que, según vaya esforzándose con mayor interés en su perfección interior, también sus afanes y sus trabajos serán más fructuosos para el bien espiritual de los demás (I,16).

11. EXCELENCIA DE LA VOCACION CATOLICA DEL MISIONERO

«¡Ay, miserable de mí! ¡Cuán indigno soy por mis pecados de ir a servir a Dios entre los pueblos que no lo conocen!

¡Qué feliz, sí, qué feliz es la condición de un misionero que no tiene más límites para sus misiones y sus trabajos por Jesucristo que la tierra entera! Entonces, ¿por qué limitarnos a un solo punto y ponernos límites, si Dios nos ha dado todo el mundo para ejercitar nuestro celo?» (II,91).

12. VEJACIONES PROVIDENCIALES

A propósito de las vejaciones sufridas por el padre Le Vacher en Túnez.

«¡Quién sabe, hermanos míos, si no habrá sido un designio de Dios que le haya pasado esta pequeña desgracia al padre Le Vacher para ofrecerle la ocasión de ayudar a aquellos pobres esclavos cristianos a ponerse en gracia de Dios!» (II,108).

13. HUMILDAD FRUCTUOSA

A propósito de los Mártires de Irlanda

Le respondió que bastaba con que Dios supiese todo lo que allí se ha hecho, y que la humildad de nuestro Señor le pedía a la pequeña compañía de la Misión que se ocultase en Dios con Jesucristo (2) para honrar su vida oculta. Añadió que la sangre de aquellos Mártires no quedaría olvidada delante de Dios y que pronto o tarde serviría para el nacimiento de nuevos católicos (II,155).

14. ELOGIO DE LA PREDICACION SENCILLA

«La sencillez edifica a los ordenados; la alaban y sólo vienen a buscar eso a esta casa. Las verdades que se les enseñan con este hábito son bien recibidas, y tienen más eficacia con este ornato natural» (II,22).

15. FORMAR BUENOS SACERDOTES, OFICIO DE JESUCRISTO

«Trabajar en hacer buenos sacerdotes y concurrir a ello como causa segunda, eficiente, instrumental, es desempeñar el oficio de Jesucristo, que durante su vida mortal parece ser que tomó la tarea de hacer doce buenos sacerdotes, que son sus apóstoles; con este fin quiso vivir varios años con ellos, para instruirles y formarles en este divino ministerio» (II,222 s.).

16. CONFIANZA EN LA PROVIDENCIA. GASTOS DE LOS RETIROS

Respuesta a un hermano que se quejaba de la excesiva afluencia de ejercitantes:

«Hermano, es que se quieren salvar… Si tuviéramos treinta años de existencia y, por recibir a los que vienen a hacer el retiro, sólo pudiéramos existir quince, no por eso deberíamos dejar de recibirlos. Es verdad que los gastos son considerables, pero no pueden ser mejor empleados; y si la casa se ve en apuros, Dios sabrá encontrar los medios para ayudarla, como hemos de esperar de su providencia y bondad infinita» (II,275).

17. LIBERALIDAD EN LA ACEPTACION DE EJERCITANTES

«No es poco si una parte de ellos saca algún provecho… Se trata de una limosna que agrada a Dios; y si tenéis alguna dificultad en recibirlos, padría ser que rechazaseis a alguno al que nuestro Señor querría convertir en este retiro, y la excesiva atención que pongáis en examinar sus proyectos hará que algunos pierdan el deseo que habían concebido de entregarse a Dios» (II,276).

18. DIOS QUITA LAS GRACIAS QUE NO EMPLEAMOS

«Tengamos miedo, hermanos míos, tengamos mucho miedo de que Dios nos quite esta cosecha que nos ofrece; pues, cuando uno no usa sus gracias debidamente, él se las pasa a otros» (II,277).

19. ALIMENTAR BIEN A LOS PENSIONISTAS

Hay que cumplir bien con nuestra función:

«Si no, Dios nos castigará. Sí, no tardaremos en ver caer su maldición sobre la casa de San Lázaro, si llegamos a descuidar el cuidado tan justo que hay que tener de estas pobres gentes; recomiendo especialmente que se les alimente bien, por lo menos tan bien como a la comunidad» (II,311).

20. EL LEON TIENE QUE CONDUCIR A LOS CIERVOS

El padre Vicente cree que los cargos eclesiásticos tienen que confiarse a personas de condición y de coraje:

A este propósito recordaba lo que decía un antiguo, que más valía que cincuenta ciervos fueran conducidos por un león, que no cincuenta leones por un ciervo (II,445).

21. FE SIN RAZONAMIENTOS, PERO OBEDECIENDO A LA IGLESIA

«Cuanto más se esfuerza uno en mirar el sol, menos lo ve; lo mismo, cuanto más se esfuerza uno en razonar sobre las verdades de nuestra religión, menos las conoce por la fe. Basta, nos decía, con que las proponga la Iglesia, para que no dejemos de creerlas y de someternos a ellas» (III,4).

22. IGLESIA, LUGAR DEL ESPIRITU SANTO

«La Iglesia es el reino de Dios, que es el que inspira a los que han sido puestos al frente de ella para gobernarla la mejor manera de conducirla. Su santo Espíritu preside en los concilios, y de él proceden todas las luces diseminadas por toda la tierra, que han iluminado a los santos, ofuscado a los malvados, aclarado las dudas, manifestado las verdades, descubierto los errores y señalado el camino por el que pueden caminar con seguridad la Iglesia en general y cada fiel en particular» (III,5).

23. RELACIONES DE SAN VICENTE CON LOS JANSENISTAS

«Sepa usted, padre, que este nuevo error del jansenismo es uno de los más peligrosos que jamás ha perturbado a la Iglesia; y tengo una obligación especial de bendecir a Dios y darle gracias por haber permitido que ninguno de los primeros y más importantes personajes que difunden esta doctrina, a los que conocí muy de cerca y eran amigos míos, me convenciera de sus ideas. No podría deciros el esfuerzo que hicieron y las razones que adujeron para ello, pero yo les oponía entre otras cosas laautoridad del concilio de Trento, que está manifiestamente en contra de ellos; viendo que seguían siempre con sus propósitos, en vez de responderles, recitaba el Credo en voz baja. Así es como permanecí firme en la fe católica. Aparte de que en todo tiempo, desde mi más tierna edad, tuve siempre en mi alma un secreto temor y no he temido nunca nada tanto como verme desgraciadamente envuelto en el torrente de alguna herejía, que me arrastrase con los curiosos y amigos de novedades, y me hiciese naufragar en la fe» (III,7).

24. NUESTRO SEÑOR ACABA EL TRABAJO COMENZADO

«Dejemos obrar a nuestro Señor; es obra suya; y como él quiso comenzarla, estemos seguros de que la acabará, en la forma que le sea más agradable».

…«Tenga ánimos; confíe en nuestro Señor, que será nuestro primero y nuestro segundo en la empresa comenzada, a cuya propia tarea nos ha llamado» (III,10).

25. SEGURIDAD EN LA PROVIDENCIA

Decía que nunca falla la Providencia divina en las cosas que uno emprende por orden suya (III,12).

26. CONFIANZA EN LA ESCASEZ

«¡Qué buena noticia! ¡Bendito sea Dios! Enhorabuena, ahora es cuando hemos de demostrar que tenemos confianza en Dios.

…Cuando lo hayamos gastado todo por nuestro Señor y no nos quede nada, pondremos la llave bajo la puerta y nos retiraremos.

… Son inagotables los tesoros de la providencia de Dios … Nuestra desconfianza los deshonra. La compañía de la Misión quedará destruida antes por las riquezas que por la pobreza» (III,13).

27. GRANDEZA DE LOS TESOROS DE LA PROVIDENCIA

«¡Ay, padre, qué inmenso es el tesoro de la providencia de Dios! Conviene poner nuestros cuidados y preocupaciones en nuestro Señor; el nunca dejará de darnos el alimento que nos ha prometido. Acordémonos de aquellas palabras del salmista Oculi omnium in te sperant, Domine, et tu das illis escam in tempore opportuno; aperis tu manum tuam, et imples omne animal benedictione» (III,14).

28. CONTINUIDAD DE LOS BENEFICIOS DE DIOS

«Desde que Dios empieza a dar sus gracias a una criatura, no deja de continuar sus beneficios sobre ella hasta el final, a no ser que se haga indigna» (III,18).

29. UNION CON LA VOLUNTAD DE DIOS, VIDA ANGELICAL

«Conformarse en todas las cosas con la voluntad de Dios y poner en ella todo nuestro afecto, es vivir en la tierra una vida de ángeles; más aún, es vivir la vida de Jesucristo…» (III,33).

30. DISCERNIMIENTO DE LA VOLUNTAD DE DIOS

«Entre la muchedumbre de ideas y de sentimientos que nos vienen continuamente hay algunos aparentemente buenos, pero que no vienen de Dios Y no son según la voluntad. ¿Qué medios tenemos para descubrirla? Habrá que examinarlos entonces, y para ello:

Recurrir a Dios en la oración y pedirle luz.

Considerar los motivos, el fin y los medios, para ver si todo es según su voluntad.

Consultar a los sabios y pedir consejo a los que cuidan de nosotros, y que son los depositarios de los tesoros de la ciencia y de la sabiduría de Dios (6). Haciendo lo que aconsejan, se hace la voluntad de Dios» (III,39).

31. ES MEJOR LA CONFORMIDAD QUE EL ÉXITO

Viendo a uno de los suyos muy afectado por un contratiempo muy doloroso para su congregación, le dijo:

«Un acto de resignación y de conformidad con la voluntad de Dios vale más que cien mil éxitos temporales» (III,41).

32. EXCELENCIA DE LA ORACION Y CONFIANZA EN DIOS

Se le oyó decir con frecuencia: «No se puede esperar mucho de un hombre al que no le gusta tratar con Dios. Si uno no cumple como debe con sus tareas en el servicio de nuestro Señor, es porque no se ha unido a él y no le ha pedido la ayuda de su gracia con una perfecta confianza» (III,50).

33. HERMOSURA DE DIOS

«¿Qué puede compararse con la hermosura de Dios, que es el principio de toda la belleza y perfecciónde las criaturas? ¿No es él de quien sacan su hermosura las flores, las aves, los astros, la luna y el sol?» (III,51).

34. FELICIDAD DEL SUFRIMIENTO

« ¡Dichoso estado aquel que consiste en sufrir por amor de Dios! ¡Cuán agradable es a sus ojos, ya que su propio Hijo quiso coronar las acciones heroicas de su santa vida con el exceso de dolores que le llevó a la muerte!» (III,51).

35. DISPOSICIONES PARA LA ORACION

Decía que las mejores virtudes son: «La humildad, el reconocimiento de nuestra nada delante de Dios, la mortificación de las pasiones y de los movimientos desordenados de la naturaleza, el recogimiento interior, la rectitud y sencillez de corazón, la atención a la presencia de Dios, la dependencia total de su voluntad y las aspiraciones frecuentes a su bondad» (III,55).

36. AYUDAR A MISA LOS CLÉRIGOS

«Como los laicos no tienen derecho a hacerlo más que en caso de necesidad, es una vergüenza para un eclesiástico, que tiene el carácter para servir al altar, que los que no son eclesiásticos cumplan este oficio en su presencia» (III,74).

37. EFECTOS DE LA COMUNION

«¿No sentís, hermanos míos, cómo arde en vuestros pechos este fuego divino, cuando recibís el cuerpo adorable de Jesucristo en la comunión?» (III,77).

38. INFALIBILIDAD DE LA SABIDURIA DIVINA

«Pues en definitiva la sabiduría humana se engaña y se extravía con frecuencia del camino recto; pero las palabras de la sabiduría divina son infalibles y sus caminos son rectos y seguros» (III,87).

39. SERVICIO DE DIOS: UNICA RAZON DE LA EXISTENCIA

«Le ruego a Dios dos o tres veces cada día que nos aniquile si no somos útiles a su servicio. ¿Pues qué, hermanos míos? ¿Nos gustaría estar en el mundo sin agradar a Dios (7) y sin procurar que sea conocido y amado?» (III,88).

40. POR CARIDAD: POR DIOS

«Lo que se hace por caridad, se hace por Dios; es una gran dicha para nosotros el que hayamos sido dignos de emplear todo lo que tenemos por la caridad, esto es, por Dios que nos la ha dado; agradezcámoselo y bendigamos a su infinita bondad» (III,109).

41. MUERTE APACIBLE DE LOS AMIGOS DE LOS POBRES

En otra ocasión, hablando con unas personas eclesiásticas de importancia, les dijo una frase muy interesante y que merece recordarse:

«Todos los que amen a los pobres durante su vida no tendrán miedo a la muerte». Que él lo había visto por experiencia en algunas ocasiones y que por eso tenía costumbre de enseñar esta máxima a las personas que veía preocupadas por el temor a la muerte, tomando de ello ocasión para excitarlas alamor de los pobres (III,121).

42. DEBER DE MANIFESTAR LAS BUENAS ACCIONES

A la reina Ana de Austria:

Ana de Austria le regaló al padre Vicente un diamante que costaba 7.000 libras y un pendiente muy hermoso, que las damas de la caridad vendieron por 18.000 libras. «Por un sentimiento de humildadcristiana», le rogó la reina que no se lo dijera a nadie. Pero él creyó que no debía obedecerla en este caso; por eso le dijo:

«Señora, su majestad me perdone que no pueda ocultar una acción caritativa tan hermosa. Conviene, señora, que la conozca todo París y hasta toda Francia, y creo que estoy obligado a publicarla por todas partes» (III,126).

43. COMPASION POR LOS REFUGIADOS IRLANDESES

En aquella época supo que estaban refugiados en París muchos pobres católicos irlandeses, desterrados por su fe y reducidos a gran miseria. Un día llamó a uno de los padres de su congregación, irlandés de nacimiento, y le preguntó qué creía que podía hacerse por esos pobres refugiados de Irlanda: «¿No habría algún modo de reunirlos para consolarlos e instruirlos? Ellos no entiende nuestra lengua; los veo como abandonados. Esto me toca el corazón y me da mucha compasión por ellos». Aquel buen padre respondió que haría todo lo posible por ello, y el padre Vicente le contestó: «Dios le bendiga. Tome, aquí tiene diez pistolas (8); vaya en nombre de Dios y déles el consuelo que pueda» (III,134 s.).

44. CARIDAD A MEDIDA DE LA TENTACION

El padre Vicente se obstinaba en seguir de rodillas ante un misionero tentado:

«No, le dijo, no me levantaré hasta que usted no me conceda lo que le pido por usted mismo. Quiero ser con usted al menos tan fuerte como el demonio» (III,162).

45. CUMPLIR CON EL DEBER DE ESTADO NO ES UNA SOBRECARGA

A un hermano que había sido maltratado por un encargado de la casa de San Lázaro:

«Ha hecho usted bien en decírmelo; pondré remedio. Hermano, acuda a mí siempre que tenga algún disgusto, pues ya sabe usted cuánto le quiero».

A un hermano que tenía miedo de molestarle proponiéndole sus dudas:

«No, hermano mío, le dijo; no tenga usted miedo de que yo me sienta molestado por sus preguntas; sepa usted para siempre que una persona, a la que Dios ha destinado para ayudar a otra, debe ser como un padre con su hijo, que nunca se siente sobrecargado para proporcionarle la ayuda y las luces que él le pide» (III,163).

46. MANIFESTACION DE CARIDAD ANTE UNO QUE LE MANIFESTABA SUS ANTIPATIAS

A un sacerdote que le confesaba que había sentido antipatía contra él:

«Si no le hubiera dado ya mi corazón, se lo daría por entero en estos momentos» (III,164).

47. CORRECCION AMABLE

Un misionero fue a buscar al padre Vicente en su habitación y le manifestó su resolución de dejar la compañía y volver a su país. El padre Vicente se puso a sonreír y mirándole con gran dulzura y bondad le dijo: «¿Cuándo se marchará usted, padre? ¿Quiere hacer este viaje a pie o a caballo?». El sacerdote, que hablaba seriamente y se esperaba una reprensión, quedó muy sorprendido… y así se vio libre de latentación (III,164).

48. TENER CUIDADO CON LAS TENTACIONES DE LA ENFERMEDAD

El padre Vicente invita a los enfermos que puedan hacer los ejercicios espirituales, a que no los dejen:

«No sea que la enfermedad del cuerpo, les decía, pasase al alma y la hiciese tibia y poco mortificada» (III,167).

49. RAPIDEZ EN EL DON

Un misionero que trabajaba en Champaña pidió un bonete. Un hermano se presenta para ir a comprarle uno, el padre Vicente dice que le manden el suyo sin tardanza.

«No, hermano, no podemos esperar, pues quizás tenga prisa. Por favor, envíele de momento el mío con todo lo demás que pide» (III,168).

50. FRANCISCO DE SALES, IMAGEN DE LA mansedumbre DE NUESTRO SEÑOR

A propósito de la mansedumbre, refería el ejemplo del bienaventurado Francisco de Sales, obispo de Ginebra, de quien decía que había sido la persona más mansa y afable que había conocido. La primera vez que lo vio, reconoció en su aspecto, en la serenidad de su rostro, en su forma de conversar y de hablar una imagen muy clara de la mansedumbre de nuestro señor Jesucristo, que le había ganado el corazón (III,180).

51. LA AFABILIDAD DEBE SER SIN ADULACION

«Seamos afables, pero no aduladores; pues no hay nada tan vil ni tan indigno de un corazón cristiano como la adulación, un hombre verdaderamente virtuoso nada aborrece tanto como este vicio» (III 181).

52. ORACION PARA PEDIR HUMILDAD

«No soy un hombre, sino un pobre gusano (9) que se arrastra por la tierra sin saber adónde ir, pero que busca sólo ocultarse en ti, Dios mío, que eres todo mi deseo. Soy un pobre ciego, que no podría dar un solo paso por el bien, si tú no me tiendes tu mano misericordiosa para guiarme» (III,197).

53. RESPUESTA HUMILDE A UN ELOGIO

A un prelado que le decía que era un «perfecto cristiano», le respondió:

«Señor obispo, ¿qué dice usted? ¿Yo un perfecto cristiano? Más bien ha de considerarme un condenado y el mayor pecador del mundo» (III,203).

54. RESPUESTA HUMILDE A UN ELOGIO

Después de una conferencia en que un recién entrado se acusó de no haber sacado el debido provecho de los ejemplos y maravillas que veía en él, le contestó:

«Padre, entre nosotros existe la costumbre de no alabar a nadie en su presencia; es cierto que soy una maravilla, pero una maravilla de malicia, peor que el demonio, que tiene menos méritos que yo para estar en el infierno. Y no lo digo por exageración, pues es ése el verdadero sentimiento que tengo» (III,203).

55. SE LLAMA ALUMNO DE PRIMARIA

Tras haber respondido a unas dificultades que un estudiante tenía contra la esperanza, el padre Vicente añadió:

«Si el diablo vuelve a atacarle con ese mal pensamiento, sírvase de esta respuesta que acabo de darle y dígale a ese maldito tentador que ha sido Vicente, un ignorante, un alumno de primaria, el que le ha dicho esto» (III,204).

56. RECUERDA SU ORIGEN HUMILDE

1.° A una pobre mujer que le llamó monseñor, le respondió el padre Vicente:

«Pobre mujer, me conoce usted mal; no soy más que un porquero e hijo de un pobre aldeano».

2.° Una pobre mujer lo encontró en la puerta acompañando a unos ilustres señores y le pidió limosna, diciéndole que había sido criada de su «señora madre». El padre Vicente le respondió: «Buena mujer, usted me confunde con algún otro; mi madre nunca tuvo criadas, ya que ella misma fue sirviente y yo soy hijo de un aldeano».

3.° Un joven, pariente de un padre de la compañía, no quería por respeto sentarse delante de él ni cubrirse la cabeza; el padre Vicente le dijo: «Señor, ¿por qué tantas reverencias y ceremonias con un pobre porquero e hijo de un pobre aldeano como yo?»

4.° Una persona de alcurnia quiso acompañar al padre Vicente hasta la puerta; pero él le disuadió con estas palabras: «Sepa usted que no soy más que el hijo de un pobre aldeano y que durante mi juventud estuve en el campo guardando rebaños». Aquel señor, que era muy ingenioso, le contestó que también David, uno de los mayores reyes del mundo, había sido pastor. El padre Vicente se quedó muy confuso y abatido por esta respuesta. (III,204 s.).

57. SE SIENTE DICHOSO DE QUE DIOS HAGA SUS NEGOCIOS «SIN ÉL»

Una dama de la caridad le reprochó al padre Vicente que no se atuviera firmemente a su parecer, sino que siguiera más bien la opinión de los demás. Entonces él le dijo:

«Señora, no quiera Dios que mis pobres pensamientos prevalezcan sobre la opinión de los demás. Me siento muy feliz de que Dios realice sus negocios sin mí, que soy un miserable» (III,205).

58. REBAJA A LA COMPAÑIA ANTE LOS QUE DESEAN ENTRAR EN ELLA

« ¡Cómo! ¿Quiere usted ser misionero? ¿Y Cómo se le ha ocurrido poner los ojos en nuestra pequeña compañía, si no somos más que unos pobres hombres?» (III,206).

59. PIDE PERDON ANTE SU ASISTENTE AL HERMANO ALEJANDRO VERONNE (1649)

«Sepa usted, padre, que este buen hermano ha venido a Richelieu a verme, pero yo no he desahogado mi corazón Con él, como solía; por eso le pido humildemente perdón en presencia de usted, y le ruego a usted que pida a Dios por mí para me conceda la gracia de no cometer faltas semejantes» (III,208).

60. NO QUIERE JUSTIFICARSE MAS QUE POR LAS OBRAS

Uno de los principales magistrados del parlamento dijo un día en la cámara grande que los misioneros de San Lázaro ya no daban misiones. El padre Vicente le respondió a un misionero que le proponía una réplica.

«Que digan lo que quieran; yo nunca me justificaré más que con las obras» (III,209).

61. LA CONGREGACION DE LA MISION SEGUIRA EN PIE POR LA HUMILDAD

El padre Vicente propuso tema de meditación a su comunidad una vez al mes, durante varios años, el tema del orgullo.

Decía que la compañía no podría seguir en pie sin la humildad. Si en alguna congregación falta esta virtud, cada uno piensa en su acomodo particular y de ahí proceden los partidismos, el cisma y la ruptura. Que si los misioneros debían pedir algo a Dios, era la humillación, y que debían entristecerse y llorar cuando recibieran aplausos, ya que nuestro Señor había dicho: Vae cum benedixerint vobis homines!. ¡Ay de vosotros cuando os aplaudan los hombres! (III,209).

62. DESEA RETIRARSE DEL CONSEJO DE CONCIENCIA

Hablando un día del cargo que tenía en la corte, dijo

«Le pido a Dios que me tenga por un insensato, como lo soy, y que no me empleen ya en esa especie de cargo, para que encuentre ocasión de hacer más penitencia y no dé tantos malos ejemplos a nuestra pequeña compañía» (III,210).

63. SE NIEGA A JUSTIFICARSE DE UNA CALUMNIA

Un eclesiástico, que murió luego en seguida, hizo correr el rumor de que el padre Vicente había hecho dar un beneficio mediante una biblioteca y una gran suma de dinero. El padre Vicente tomó la pluma para justificarse, pero luego entró dentro de sí mismo y dijo:

«¡Miserable de ti! ¿En qué estás pensando? ¿Quieres justificarte después de haber oído cómo un cristiano, falsamente acusado en Túnez, ha estado tres días en los tormentos y ha muerto finalmente sin proferir una palabra de queja, a pesar de ser inocente del crimen del que le acusaban? No, no será así» (III,211).

64. RECHAZA LAS CORTESIAS POR HUMILDAD

El padre Vicente se queja de que los misioneros se detengan ante él o le hagan una reverencia al pasar. Como le objetaran que era eso lo que se practicaba en las demás comunidades, respondió:

«Lo sé muy bien, y hay que respetar las razones que tienen para hacerlo, pero yo las tengo más fuertes para no tolerarlo conmigo: no deben compararme ustedes con los demás, pues soy el peor y el más pequeño de todos los hombres» (III,213).

65. RECUERDA QUE HAY QUE OBEDECER LAS DISPOSICIONES DEL REY

Después de haber puesto en libertad a unas perdices que había obtenido un hermano, haciendo que una gallina empollara huevos de perdiz encontrados en el recinto de San Lázaro, dijo:

«Sepa usted, hermano, que hemos de obedecer al rey, que al prohibir la caza, desea que no se cojan los huevos, como tampoco las piezas; pues bien, no podemos desobedecer al príncipe en las cosas temporales sin disgustar al mismo tiempo a Dios» (III,233).

66. REGLA DE LA CONDESCENDENCIA

Su máxima sobre la condescendencia era la siguiente:

«Toda la condescendencia que sea posible, con tal que no se ofenda a Dios» (III,234).

67. REGLA DE LA SENCILLEZ

Decía que aparentar por fuera cosas buenas y ser por dentro muy distintos era obrar como los fariseos hipócritas e imitar al demonio, que se transforma en ángel de luz. Y una de sus máximas era que, como la prudencia de la carne y la hipocresía reinaban especialmente en este siglo corrompido, con gran perjuicio del espíritu del cristianismo, no había mejor modo de combatirlas y de vencerlas que una verdadera y sincera sencillez. (III, 241 s.)

68. ESPIRITU DE RECTITUD Y SENCILLEZ ENTRE LAS GENTES ASTUTAS

El padre Vicente le dio este excelente consejo a un misionero enviado a una provincia donde, según era fama, la gente era muy sagaz:

«Va usted a un país donde se dice que los habitantes suelen ser astutos y sagaces. Si es así, el mejor medio para hacerles bien es obrar con ellos con mucha sencillez, pues las máximas del evangelio son totalmente opuestas a los modales del mundo, y como usted va a servir a nuestro Señor, debe usted portarse según su espíritu, que es un espíritu de rectitud y de sencillez» (III,242).

69. PRUDENCIA HUMANA Y SABIDURIA DIVINA

Decía que donde la prudencia humana fallaba y no veía ni gota, allí empezaba a brillar la sabiduría divina (III,250).

70. SIGUE EL ESTILO DEL EVANGELIO PARA RESPONDER CON MAYOR DISCRECION

Un día dijo el padre Vicente que no conocía a cierto sacerdote, que había dejado la compañía después de varios años de estar en ella; un misionero se extrañó y le indicó que no tenía más remedio que conocerlo. El padre Vicente le replicó:

«Lo sé muy bien, pero ¿puedo yo obrar mejor que nuestro Señor, cuando dijo que no conocía a los réprobos, que habían profetizado en su nombre? Esto se entiende de un conocimiento aprobatorio. Entonces, no se moleste usted de que yo siga su ejemplo y su modo de hablar» (III,253).

71. EL TIEMPO DE LA ACCION DE GRACIAS DEBE SER IGUAL AL DE LA PETICION

Se le ha oído decir muchas veces que hay que emplear tanto tiempo en dar gracias a Dios por sus beneficios como el que empleamos para pedírselos (III,264).

72. LA POBREZA NO SERA CAUSA DE LA PÉRDIDA DE LA CONGREGACION

Uno de los principales magistrados del reino le dijo al padre Vicente que no debería perder la ocasión de dejar bien asentada a la compañía mientras gozaba del favor real, ya que tenía medios para ello y así lo hacían otras comunidades. El replicó:

«Por todos los bienes del mundo no haré jamás nada contra Dios ni contra mi conciencia. La compañía no morirá por la pobreza; el miedo que yo tengo es que llegue a perderse, si le falta la pobreza» (III,278).

73. EL TRABAJO, CUMPLIMIENTO DE LA VOLUNTAD DE DIOS

Un misionero había visitado a los parientes del padre Vicente en Gascuña, a su regreso le contó que la sencillez, la piedad y la caridad de sus parientes eran dignas de elogio, pero que sólo tenían para vivir de su trabajo. El padre Vicente respondió:

«¿No son felices por ello? ¿Pueden acaso vivir mejor que en un estado en que cumplen la sentencia de Dios, de que el hombre tiene que ganarse el pan con el sudor de su frente?» (III,29 1).

74. DAR LUGAR A LA justicia DE DIOS

En una ocasión ciertos parientes suyos se vieron difamados en alto grado en un juicio; algunos amigos del padre Vicente quisieron impedir que el juicio siguiera adelante. El padre Vicente se opuso a ello:

«¿No es razonable, señores, que se haga justicia para satisfacer a la de Dios, para que, castigando misericordiosamente a los delincuentes en esta vida, no ejerza los rigores de su justicia en la otra?» (III,291).

75. NO DEJAR LA MORTIFICACION, AUNQUE ESTEMOS CON UN PIE EN EL CIELO

«Si una persona estuviera, por así decirlo, con un pie ya en el cielo, y dejara el ejercicio de esta virtud, estaría en peligro de perderse durante el tiempo que tardase en poner allí el otro pie» (III,296).

76.DIVERSAS FORMAS DE MORTIFICARSE

Decía que se podía practicar la mortificación en todas las ocasiones, teniendo el cuerpo en cualquier postura penosa sin faltar a la modestia, privando a los sentidos externos de las cosas que pudieran darles alguna satisfacción, sufriendo de buena gana las inclemencias del tiempo (III,297).

77. IMPONERSE PENITENCIA POR LOS QUE SUFREN

1.° Durante las calamidades de Lorena decía con frecuencia: «Es tiempo de penitencia, ya que Dios aflige a su pueblo. ¿No nos toca a nosotros, los sacerdotes, estar al pie del altar para llorar sus pecados? Es una obligación; y además, ¿no convendrá que nos privemos de algo de lo habitual para ayudarles a ellos?».

2.° Durante el asedio de Corbie (1636), mandó suprimir cierto aperitivo, que luego ya no volvió a ponerse, diciendo:

«¿No es justo que nos privemos de algo para compadecer y participar de las calamidades públicas?».

3.° El padre Vicente procuró apartar a una señorita del peligro de perder su honor; pero ella, seducida por ciertos malos espíritus, se perdió miserablemente. Entonces dijo:

«Parece ser que hemos hecho todo lo que podíamos para impedir esta desgracia; ahora sólo nos queda rezar a Dios y hacer penitencia por ella. ¡Es algo que tiene que dolerme!» (III,298).

78. RECHAZA UN SUPLEMENTO DE ALIMENTACION

Un misionero le presentó un día un caldo al padre Vicente. Este le respondió:

«Me tienta usted, padre, ¿no es el demonio el que le ha convencido para que alimente así a este miserable cuerpo y a este ruin esqueleto? ¿Le parece a usted bien? ¡Qué Dios le perdone!» (III,301).

79. ELOGIO A LA PUREZA

Un día vino a visitar al Padre Vicente la señorita Pollalion, acompañada por una muchacha de 14 ó 15 años que había recogido en su casa y que era muy hermosa. El padre Vicente le dijo a la muchacha:

«Que debía dar muchas gracias a Dios por haberla puesto en una casa tan piadosa y en manos de una persona tan caritativa, que cuidase de su honor y de su salvación; que debía estarle muy agradecida y estimar en mucho la felicidad que tendría por verse protegida de esta forma; que usase bien de esta gracia y que nuestro Señor le concedería otras muchas, ya que ama mucho a las vírgenes y desea verse acompañado de ellas a dondequiera que va; por lo cual debería alegrarse mucho».

80. RESPUESTAS TRANQUILAS A PALABRAS AIRADAS

El padre Vicente le respondió un día a un magistrado de la corte, que le reprochaba que no cuidaba bien sus intereses:

«Señor, usted procura cumplir dignamente con su cargo, yo debo procurar cumplir bien con el mío».

A cierta dama importante, que intentaba comprometerlo en un asunto que no consideraba justo, el padre Vicente le dijo:

«Señora, nuestras reglas y mi conciencia no me permiten obedecerle en esto; por eso, le suplico muy humildemente que me excuse» (III,317).

81. PACIENCIA EN LAS PRUEBAS

1.° Con ocasión de la muerte de un misionero al que quería de modo especial, dijo el padre Vicente:

«Gracias a Dios, tengo mi corazón en paz, pensando que ha sido ésa la voluntad de Dios; es verdad que a veces se me ocurre pensar que han sido mis pecados la causa de ello? pero al reconocer incluso entonces la voluntad de Dios, la acepto de todo corazón».

2.° A un sacerdote que le manifestaba lo mucho que le costaba ser director de una casa de la congregación, le respondió:

«¡Ay, padre! ¿Le gustaría a usted vivir sin sufrimientos? ¿no sería tener un demonio en el corazón vivir sin ninguna cruz? Sí, porque en ese estado el demonio no perjudicaría al alma, pero al no tener nada que sufrir, ni el alma ni el cuerpo serían conformes con Jesucristo sufriente; pues bien, esa conformidad es la señal de nuestra predestinación. Por consiguiente, no se extrañe de esas penas, ya que el Hijo de Dios las ha escogido para nuestra salvación».

3 ° A un sacerdote que sufría injustamente:

«¿No se siente consolado su corazón al ver que ha sido hallado digno delante de Dios de sufrir en su servicio?. Cierta mente, debe usted agradecérselo de manera especial y pedirle que le dé gracias para usar bien de ello» (III,323).

82. PACIENCIA EN LOS SUFRIMIENTOS CORPORALES

A un sacerdote, que le dijo: «¡Ay padre!, ¡qué molestos deben ser sus dolores!», le replicó:

«¡Cómo! ¿Llama usted molesta a la obra de Dios y a lo que el ordena, haciendo sufrir a un miserable pecador como yo? ;Que Dios le perdone, padre, lo que acaba de decir, pues no es ése precisamente el lenguaje de Jesucristo. ¿No es justo que sufra el culpable? ¿No nos debemos más a Dios que a nosotros mismos?».

Y como aquel mismo sacerdote le dijese que parecía como si sus dolores creciesen de día en día, él prosiguió:

«Es verdad que siento cómo van aumentando desde la planta del pie hasta la cima de mi cabeza. ¡Ay!, ¡qué cuenta tendré que dar ante el tribunal de Dios, ante el que pronto voy a comparecer, si no hago buen uso de ello!» (III,328).

Fonte: http://somos.vicencianos.org/blog/2010/02/vicente-de-paul-frases/

quarta-feira, 2 de junho de 2010

ASCENDER O FOGO VICENTINO

A Familia Vicentina de todo o mundo está celebrando o 350 anoversário de morte dos Fundadores - São Vicente e Santa Luisa.

Ver abaixo a oração do Ano Jubilar


Oração para o 350° aniversário da morte dos Fundadores

“Senhor Deus Todo-poderoso, Pai dos pobres, tu nos concedes a graça de celebrar este ano o 350º aniversário da morte de São Vicente e de Santa Luísa. Agradecemos-te por esta imensa graça. Concede-nos, por sua intercessão, deixar-nos transformar mais plenamente pelo Espírito que tu lhes destes. Que o Espírito de Caridade inunde nossos corações e nossas almas, a fim de que, nosso amor por nossos irmãos marginalizados e excluídos pela sociedade, seja inventivo ao infinito, manso, atento, misericordioso, previdente!

Faz-nos redescobrir a audácia de Vicente e de Luísa, o zêlo e a doçura de um amor sempre renovado pelos pobres, que os ajude realmente a mudar de vida.

Ajude-nos a tornar nossa fé forte e humilde, em nosso mundo que parece tão longe de Ti, mas que de Ti tem uma grande sede.

Faz que possamos ser sinais de esperança para muitos, como o foram Vicente e Luísa, em simples colaboração de viagem sobre o oceano da vida.

Concede-nos não recuar diante das dificuldades e estar sempre prontos a sujar nossas mãos pelos pobres, nossos mestres. Faz que à sua escola aprendamos a nos tornar teus verdadeiros filhos e filhas, herdeiros dignos do carisma que tu confiaste a Vicente e Luísa para o bem da Igreja e da humanidade inteira.

Que este ano jubilar seja para toda a Família Vicentina um ano de graça e de conversão, e para os beneficiários de nosso amor, um ano de abundantes bênçãos. Amém”.

Conheça o site oficial:
http://famvin.org/anniversary/pt/

sábado, 9 de maio de 2009

MAIO, MÊS DE MARIA

Este é um mês especial! Mês das Mães.

As Mães que Deus escolheu para nos gerar, criar, educar, proteger e amar. Não foi por mero acaso.

É o Mês de MARIA, a Mãe de Jesus .

Maria, através de seu semblante deixa transparecer a divindade de seu Filho muito amado, Jesus. Ela é a Mãe do Puro Amor.

Maria é promessa e esperança, é ternura e solidariedade, é bondade e amor. É o veículo direto que nos comunica com Seu Filho. É nossa intercessora.
A ela, confiamos nossas fraquezas, nossos sofrimentos, nossas limitações. Maria é nosso HELP!
O colo de Maria é maternal. Nele, encontramos abrigo e consolo. Ela nos conforta, nos acalenta. A presença da Virgem Maria em nossas vidas é real. Maria nos guia a cada momento. É mãe cuidadosa e amorosa com seus filhos. Assim, também, devemos ser com nossos filhos, semelhantes à Maria. Tratá-los com carinho sob nossa orientação e cuidados, mesmo que tenhamos que nos esforçar em certas ocasiões.
Devemos ser fiéis à Mãe de Deus, oferecendo nossas orações, aflições, angústias e tendo-a em lugar especial e respeitoso em nossas vidas.

Ela, não se esquece de nós. Precisamos ser Mães como Maria, acalentando nossos filhos, educando-os e amando-os, dentro dos princípios morais, éticos e religiosos. Sejamos mães comprometidas com nossos filhos, até as últimas conseqüências. Isso, alegrará o Coração de Maria.

Maria supervisiona nossa maternidade. Ela é Mãe Celeste das Mães.
Ela nos abençoa e solidifica nossa fé em seu Filho amado.
Com Maria firmamos nosso elo de união com Jesus Cristo seu FILHO.
O profundo mistério de ser Mãe de Deus a coloca numa posição privilegiada na história da salvação, elevando-a acima de todas as criaturas. Porém, não podemos esquecer que sua vida foi de ser humano normal semelhante à nossa, com as devidas diferenças da época.
Mas, as preocupações, sofrimentos, trabalhos, exatamente, como nós.
Estamos acostumados a vê-la nos altares, merecidamente, envolta em vestes douradas, mãos postas, glorificada.

Mas... Nos esforcemos para também vê-la de avental, cozinhando e lavando como nós.
Nossa relação com Nossa Senhora é uma relação de infinita igualdade e ao mesmo tempo de grandezas diferentes.
E o SIM de Maria? É o SIM do verdadeiro e Santo Amor.
Queremos pedir um pouco da sua coragem, para darmos o “SIM” necessário à realização do Plano de Deus em nós.
O Sim da Virgem Maria a coloca em plena disponibilidade ao Criador. Sem pensar nas conseqüências, faz a sua entrega, entrega total de prova de amor.
Maria foi o maior exemplo de fé, de certeza, fidelidade ao Pai.
Renuncia sua própria vida de jovem comum e assume o principal papel na História Universal, o de Mãe de Deus.

Sejamos como Maria, Mães amáveis, mães responsáveis, mães em regime integral.
O nosso culto à Virgem Santíssima, Mãe de Deus, Rainha de Todos os Anjos e Santos é de SUMA VENERAÇÃO-HIPERDULIA.
A Igreja estabeleceu duas festas de preceito e honra à Virgem Maria.
A Festa da Imaculada Conceição no dia oito de dezembro e a Festa da Assunção de Maria em quinze de Agosto.

As demais festas celebram os Privilégios de Maria. E são muitas,
pois ela tem muitos títulos.
No segundo domingo do mês de maio, comemoramos o Dia da Mãe, que na verdade, é todo dia. Mãe não tem férias, assim como não tiramos férias de Deus. A Mãe exerce sua maternidade até o fim.
São Bernardo, devoto mariano, dizia que o Coração de Maria Santíssima é como um quadro onde estão pintados todos os atrozes sofrimentos de seu Filho. Para conhecê-los, não é preciso fitar a cruz, basta observar o coração da Mãe Dolorosa.Os espinhos que ferem a cabeça de Jesus, os pregos que transpassam os pés, as mãos, as feridas que lhe cobrem os ombros, os insultos, as angustias, tudo isso está visivelmente esculpido no coração da Santíssima Virgem.
No Coração das mães, também estão cravados os sofrimentos de seus diletos filhos.
Como a Virgem Maria, as Mães têm seus sofrimentos e suas dificuldades. Confiemos nossas tribulações à Maria.

Nas suas freqüentes aparições ela repete: “Orai, orai muito pela conversão dos pecadores! Fazei penitência!”
Devemos fazer o que ela nos pede.
São vários seus títulos e muitos tratamentos especiais. Podemos e devemos tratá-la com respeito e dignidade. Entre muitos, Santíssima Virgem Maria, Nossa Senhora, Mãe de Deus ou simplesmente MARIA.

A exemplo de Maria, mulheres, sejamos Mães com docilidade, paciência e serviço, tudo temperado com fartas doses de Amor para exercermos o dom nobre desta linda e especialíssima missão: MÃE!

Lourdinha Salles e Passos JMJ

Poema escrito por Ir. Fabiana, para presentear você mamãe!Pedimos que neste domingo muitas graças sejam derramadas sobre você e sua família.

MÃE, a senhora é o sorriso de DeusSua ternura é fruto do puro amorEm seus braços encontro abrigo seguroNo seu coração não falta espaço para acolher.

Seu olhar é o espelho da esperançaSua vida é modelo de caridadeSua oração é confirmada pela fé.
Suas palavras são doces como o mel dos favosO seu ensinamento me faz crescerA sua correção me faz aprender aescolher o caminho certo.

A sua existência alegra meu coraçãoDeus a recompense pela sua dedicaçãoQue Maria, nossa MÃE possa presenteá-lacom o tesouro da fidelidade, da paciência e da serenidade.
Sou fruto de seu ventreO seu sim me tornou realidadeMostra-me a luz da vidadirecione meus passos.

Com estas palavras querodemonstrar a minha gratidãoatravés da simplicidade domeu coração.
VIVA O DIA DAS MÃES!!!!
JMJ

sábado, 7 de fevereiro de 2009

"ELE FEZ A OPÇÃO PELOS POBRES..."


No dia 16 de novembro de 1965, poucos dias antes da clausura do Concílio Vaticano II, cerca de 40 Padres Conciliares celebraram uma Eucaristia nas catacumbas deDomitila, em Roma, pedindo fidelidade ao Espírito de Jesus. Após essa celebração, firmaram o "Pacto das Catacumbas" [1].
O documento é um desafio aos "irmãos no Episcopado" a levarem uma "vida de pobreza", uma Igreja "servidora e pobre", como sugeriu o papa João XXIII. Os signatários - dentre eles, muitos brasileiros e latino-americanos, sendo que mais tarde outros também se uniram ao pacto - se comprometiam a viver na pobreza, a rejeitar todos os símbolos ou os privilégios do poder e a colocar os pobres no centro do seu ministério pastoral. O texto teve forte influência sobre a Teologia da Libertação, que despontaria nos anos seguintes.


Um dos signatários e propositores do Pacto foi Dom Hélder Câmara, cujo centenário de nascimento é celebrado neste sábado, dia 07.


Eis o texto.


* * * * *


PACTO DAS CATACUMBAS DA IGREJA SERVA E POBRE


Nós, Bispos, reunidos no Concílio Vaticano II, esclarecidos sobre as deficiências de nossa vida de pobreza segundo o Evangelho; incentivados uns pelos outros, numa iniciativa em que cada um de nós quereria evitar a singularidade e a presunção; unidos a todos os nossos Irmãos no Episcopado; contando sobretudo com a graça e a força deNosso Senhor Jesus Cristo, com a oração dos fiéis e dos sacerdotes de nossas respectivas dioceses; colocando-nos, pelo pensamento e pela oração, diante daTrindade, diante da Igreja de Cristo e diante dos sacerdotes e dos fiéis de nossas dioceses, na humildade e na consciência de nossa fraqueza, mas também com toda a determinação e toda a força de que Deus nos quer dar a graça, comprometemo- nos ao que se segue:


1) Procuraremos viver segundo o modo ordinário da nossa população, no que concerne àhabitação, à alimentação, aos meios de locomoção e a tudo que daí se segue. Cf. Mt 5,3; 6,33s; 8,20.


2) Para sempre renunciamos à aparência e à realidade da riqueza, especialmente no traje (fazendas ricas, cores berrantes), nas insígnias de matéria preciosa (devem esses signos ser, com efeito, evangélicos). Cf. Mc 6,9; Mt 10,9s; At 3,6. Nem ouro nem prata.


3) Não possuiremos nem imóveis, nem móveis, nem conta em banco, etc., em nosso próprio nome; e, se for preciso possuir, poremos tudo no nome da diocese, ou das obras sociais ou caritativas. Cf. Mt 6,19-21; Lc 12,33s.


4) Cada vez que for possível, confiaremos a gestão financeira e material em nossa diocese a uma comissão de leigos competentes e cônscios do seu papel apostólico, em mira a sermos menos administradores do que pastores e apóstolos. Cf. Mt 10,8; At. 6,1-7.


5) Recusamos ser chamados, oralmente ou por escrito, com nomes e títulos que signifiquem a grandeza e o poder (Eminência, Excelência, Monsenhor... ). Preferimos ser chamados com o nome evangélico de Padre. Cf. Mt 20,25-28; 23,6-11; Jo 13,12-15.


6) No nosso comportamento, nas nossas relações sociais, evitaremos aquilo que pode parecer conferir privilégios, prioridades ou mesmo uma preferência qualquer aos ricos e aos poderosos (ex.: banquetes oferecidos ou aceitos, classes nos serviços religiosos). Cf. Lc 13,12-14; 1Cor 9,14-19.


7) Do mesmo modo, evitaremos incentivar ou lisonjear a vaidade de quem quer que seja, com vistas a recompensar ou a solicitar dádivas, ou por qualquer outra razão. Convidaremos nossos fiéis a considerarem as suas dádivas como uma participação normal no culto, no apostolado e na ação social. Cf. Mt 6,2-4; Lc 15,9-13; 2Cor 12,4.


8) Daremos tudo o que for necessário de nosso tempo, reflexão, coração, meios, etc., ao serviço apostólico e pastoral das pessoas e dos grupos laboriosos e economicamente fracos e subdesenvolvidos, sem que isso prejudique as outras pessoas e grupos da diocese. Ampararemos os leigos, religiosos, diáconos ou sacerdotes que o Senhor chama a evangelizarem os pobres e os operários compartilhando a vida operária e o trabalho. Cf. Lc 4,18s; Mc 6,4; Mt 11,4s; At 18,3s; 20,33-35; 1Cor 4,12 e 9,1-27.


9) Cônscios das exigências da justiça e da caridade, e das suas relações mútuas, procuraremos transformar as obras de "beneficência" em obras sociais baseadas na caridade e na justiça, que levam em conta todos e todas as exigências, como um humilde serviço dos organismos públicos competentes. Cf. Mt 25,31-46; Lc 13,12-14 e 33s.


10) Poremos tudo em obra para que os responsáveis pelo nosso governo e pelos nossos serviços públicos decidam e ponham em prática as leis, as estruturas e as instituições sociais necessárias à justiça, à igualdade e ao desenvolvimento harmônico e total do homem todo em todos os homens, e, por aí, ao advento de uma outra ordem social, nova, digna dos filhos do homem e dos filhos de Deus. Cf. At. 2,44s; 4,32-35; 5,4; 2Cor 8 e 9 inteiros; 1Tim 5, 16.


11) Achando a colegialidade dos bispos sua realização a mais evangélica na assunção do encargo comum das massas humanas em estado de miséria física, cultural e moral - dois terços da humanidade - comprometemo- nos:


· a participarmos, conforme nossos meios, dos investimentos urgentes dos episcopados das nações pobres;


· a requerermos juntos ao plano dos organismos internacionais, mas testemunhando o Evangelho, como o fez o Papa Paulo VI na ONU, a adoção de estruturas econômicas e culturais que não mais fabriquem nações proletárias num mundo cada vez mais rico, mas sim permitam às massas pobres saírem de sua miséria.


12) Comprometemo- nos a partilhar, na caridade pastoral, nossa vida com nossos irmãos em Cristo, sacerdotes, religiosos e leigos, para que nosso ministério constitua um verdadeiro serviço; assim:


· esforçar-nos- emos para "revisar nossa vida" com eles;


· suscitaremos colaboradores para serem mais uns animadores segundo o espírito, do que uns chefes segundo o mundo;


· procuraremos ser o mais humanamente presentes, acolhedores. ..;
· mostrar-nos- emos abertos a todos, seja qual for a sua religião. Cf. Mc 8,34s; At 6,1-7; 1Tim 3,8-10.


13) Tornados às nossas dioceses respectivas, daremos a conhecer aos nossos diocesanos a nossa resolução, rogando-lhes ajudar-nos por sua compreensão, seu concurso e suas preces.


AJUDE-NOS DEUS A SERMOS FIÉIS.



Notas:
1. Publicado no livro "Concílio Vaticano II", Vol. V, Quarta Sessão (Vozes, 1966), organizado por Boaventura Kloppenburg (p. 526-528).

sexta-feira, 23 de janeiro de 2009

QUANDO O AMOR É A VOCAÇÃO


Minha Vocação É o Amor - Kelly Patrícia


Ser tua esposa, oh jesus, carmelitaMãe das almas, deveria ser bastante pra mimSinto na alma o desejo de realizarPor ti, oh jesus, todas as obrasUma única missão não seriaBastante, quisera percorrer a terra,Pregar teu nome, levar tua cruz.Sim, atinei meu lugar na igrejaE tal lugar, oh meu deus fostes vós que me destes


No coração da igreja, minha mãe,Serei tudo, serei o amor. (2x)


Sim, atinei meu lugar na igrejaE tal lugar, oh meu deus, fostesVós que me destes.
No coração da igreja, minha mãe,Serei tudo, serei o amor. (2x)


Minha vocação é o amor. (2x)

segunda-feira, 22 de setembro de 2008

LADAINHA DE SÃO VICENTE

Senhor, tende piedade de nós.
Cristo, tende piedade de nós.
Senhor, tende piedade de nós.

Jesus Cristo, ouvi-nos.
Jesus Cristo, atendei-nos.

Pai Celeste que sois Deus, tende piedade de nós.
Filho Redentor do mundo que sois Deus, tende piedade de nós.
Espírito Santo que sois Deus, tende piedade de nós.
Santíssima Trindade que sois Deus, tende piedade de nós.

São Vicente de Paulo, homem de fé inquebrantável, rogai por nós!
são Vicente de Paulo, exemplo de esperança, rogai por nós!
São Vicente de Paulo, imbatível nos combates da Vida, rogai por nós!
São Vicente de Paulo, testemunho insigne da Caridade, rogai por nós!
São Vicente de Paulo, contemplativo na ação, rogai por nós!
São Vicente de Paulo, audacioso e prudente, rogai por nós!
São Vicente de Paulo, compassivo e misericordioso, rogai por nós!
São Vicente de Paulo, evangelizador dos Pobres, rogai por nós! S
ão Vicente de Paulo, missionário ardente de zelo apostólico, rogai por nós!
São Vicente de Paulo, defensor da Justiça e da paz, rogai por nós!
São Vicente de Paulo, consolador dos enfermos, rogai por nós!
São Vicente de Paulo, pai dos órfãos, rogai por nós!
São Vicente de Paulo, protetor das crianças maltratadas, rogai por nós!
São Vicente de Paulo, socorro dos prisioneiros, rogai por nós!
São Vicente de Paulo, amparo das vítimas de guerra, rogai por nós!
São Vicente de Paulo, promotor dos leigos, rogai por nós!
São Vicente de Paulo, organizador do serviço dos Pobres, rogai por nós!
São Vicente de Paulo, formador e modelo dos padres, rogai por nós!
São Vicente de Paulo, fundador da Associação Internacional de Caridades, rogai por nós!
São Vicente de Paulo, Fundador da Congregação da Missão, rogai por nós!
São Vicente de Paulo, fundador da Companhia das Filhas da Caridade, rogai por nós!
São Vicente de Paulo, renovador do clero e da vida consagrada, rogai por nós!
São Vicente de Paulo, patrono universal das obras de Caridade, rogai por nós!

Cordeiro de Deus que tirais o pecado do mundo, tende piedade de nós
Cordeiro de Deus que tirais o pecado do mundo, tende piedade de nós
Cordeiro de Deus que tirais o pecado do mundo, dai-nos a Paz.

Oremos Pai misericordioso e justo, que nos deste a Jesus Cristo, Evangelizador dos Pobres, concedei-nos, pela força do Espírito Santo, sermos filhos e filhas dignos e seguidores e seguidoras de São Vicente de Paulo, gastando nossa vida na evangelização libertadora de nossos irmãos e irmãs, os Pobres. Nós te pedimos por Jesus Cristo Pobre, missionários dos Pobres. Amém

quarta-feira, 20 de agosto de 2008

JESUS, NOSSO IDEAL!

Além do Sacramento, ão Vicente nos ensina a ver Jesus no Próximo, no Pobre! Enxerguemos mais além, e praiquemos a graça de Deus na vida de nossos irmãos que mais necessitam.
Digamos SIM ao projeto de Deus em nossa vidas e Sejamos só Dele! Amém!!!